Miles de personas protestaron este miércoles 28 de octubre en Pristina, Kosovo, contra la violencia doméstica y el asesinato de mujeres, después de que Arlinda Zekaj, de 49 años, fuera asesinada el domingo cerca de Peja. La movilización exigió justicia, protección para las víctimas y una investigación sobre la actuación de las instituciones responsables.
La protesta fue convocada tras el crimen de Zekaj, quien tenía doble ciudadanía de Estados Unidos y Kosovo y había solicitado ayuda a las autoridades antes de morir. Activistas sostienen que su caso representa la octava muerte relacionada con violencia doméstica registrada en Kosovo durante este año.
Las manifestantes llevaron fotografías de mujeres asesinadas y pancartas con mensajes como “¿Tenemos que morir para que nos tomen en serio?”. También arrojaron pintura roja contra edificios gubernamentales para denunciar lo que consideran una respuesta insuficiente del Estado ante la violencia contra las mujeres.
Advierten fallas en la protección institucional
De acuerdo con la información difundida sobre el caso, Zekaj había denunciado en repetidas ocasiones la violencia de su esposo y se había trasladado a la vivienda de sus padres mientras buscaba protección. Tres días antes del asesinato, escribió a la fiscalía para advertir que el peligro contra su vida continuaba.
Zekaj regresó a su vivienda después de que su esposo fuera detenido por violencia familiar. Según un familiar, no recibió escolta policial y fue atacada con un hacha por su cuñado. El sospechoso huyó y posteriormente fue detenido; hasta el momento, ninguno de los dos hombres ha emitido comentarios sobre las acusaciones.
La Red de Mujeres de Kosovo señaló que el caso plantea dudas sobre una posible falla en la cadena institucional y pidió que la policía, los servicios sociales, la fiscalía y los tribunales actúen de forma coordinada cuando una mujer solicita ayuda.
Parlamento crea comisión de investigación
El Parlamento de Kosovo celebró el lunes una sesión urgente y estableció una comisión de investigación para examinar una posible responsabilidad institucional en la muerte de Zekaj. Las organizaciones convocantes también anunciaron nuevas acciones frente al Ministerio de Justicia, los consejos fiscal y judicial, la Policía y el Gobierno.
El primer ministro Albin Kurti calificó el caso como resultado de una “cadena sistémica de fallos” en las instituciones encargadas de la seguridad y la justicia. El gobierno enfrenta llamados para mejorar la respuesta ante las denuncias de violencia y garantizar medidas de protección efectivas.
Según el Ministerio de Justicia, la Policía recibió 2 mil 815 denuncias de violencia doméstica en Kosovo durante 2025, en un país con casi dos millones de habitantes. Desde que se introdujo la cadena perpetua en 2012, tres hombres han recibido esa condena por matar a sus parejas.






