El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles 28 de octubre de 2026 que no se involucrará en la crisis política de Brasil, después de que el excandidato Flávio Bolsonaro se declarara el “verdadero presidente electo” tras perder las elecciones frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
Trump también sostuvo que la elección brasileña fue “muy extraña” y calificó de “terrible” la forma en que se desarrolló el proceso. Sin embargo, señaló que no tomaría partido en la disputa por el resultado.
Las declaraciones se produjeron después de que Flávio Bolsonaro llegara a Miami con su familia y difundiera una carta en la que desconoció la victoria de Lula, denunció un supuesto fraude electoral y se presentó como el mandatario legítimo de Brasil.
En el documento, el senador brasileño agradeció al presidente estadounidense por recibirlo en ese país y al mandatario argentino, Javier Milei, por el apoyo que, según afirmó, facilitó su salida de Brasil.
Flávio Bolsonaro perdió la segunda vuelta presidencial del 25 de octubre ante Lula da Silva. El actual mandatario brasileño obtuvo cerca de 52% de los votos, frente a 48% de su rival, una diferencia de más de cuatro millones de sufragios.
Antes de su llegada a Estados Unidos, las autoridades estadounidenses confirmaron que otorgarían visas a Flávio Bolsonaro y a su familia. El traslado ocurrió después de que la Justicia brasileña le ordenara entregar sus pasaportes en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero, acusación que el senador rechaza.
La postura de Trump mantiene abierta la tensión entre Washington y el gobierno de Lula, luego de que el presidente estadounidense cuestionara previamente la elección y expresara dudas sobre la legitimidad del resultado, aunque insistió en que no gobernaba Brasil ni intervendría en sus asuntos internos.
Desde Estados Unidos, Flávio Bolsonaro dijo que encabezará la oposición brasileña y que continuará comunicándose con sus simpatizantes. Por ahora, Lula mantiene la victoria electoral que le permitirá asumir un cuarto mandato presidencial.






