El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el jueves 29 de octubre de 2026 que hablará con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, pero evitó pronunciarse sobre quién considera ganador de las elecciones del domingo 25 de octubre y calificó los comicios de “una desgracia”.
Trump respondió así a preguntas de periodistas sobre si reconocería el resultado electoral, en el que Lula fue reelegido frente al candidato de derecha Flávio Bolsonaro. El mandatario estadounidense no respaldó de forma explícita la proclamación de Bolsonaro como supuesto ganador ni reconoció a Lula como vencedor.
“Hablaré con él, pero las elecciones fueron una desgracia”, dijo Trump al referirse a una eventual conversación con Lula. También sostuvo que no tomó partido durante la campaña y que dejó que el proceso siguiera su curso.
El Tribunal Superior Electoral de Brasil informó que Lula obtuvo 51.79% de los votos válidos, frente a 48.21% de Flávio Bolsonaro. La autoridad electoral anunció la reelección del mandatario y destacó el seguimiento institucional de la jornada.
Trump ya había cuestionado el resultado el lunes 26 de octubre, cuando afirmó, sin presentar pruebas, que la elección parecía manipulada. En esa ocasión también dijo que mantiene una buena relación con Lula.
La postura del presidente estadounidense se produce mientras Bolsonaro y sus aliados enfrentan las consecuencias de la derrota electoral. Flávio Bolsonaro viajó a Miami con familiares después de abandonar Brasil, donde es investigado por presunta corrupción.
La conversación entre Trump y Lula podría convertirse en el primer contacto directo entre ambos líderes después de la elección. Sin embargo, la negativa del presidente estadounidense a reconocer públicamente el resultado mantiene la tensión política entre Washington y Brasilia.






