El Gobierno de Tamaulipas investiga si el disparo que causó la muerte de una niña de siete años en Matamoros, el 29 de octubre, provino de un helicóptero de la Guardia Estatal. La madre de la menor resultó herida en el mismo hecho; hasta el 31 de octubre no se habían establecido públicamente el origen del disparo ni las responsabilidades.
El gobernador Américo Villarreal Anaya señaló que la investigación deberá esclarecer las circunstancias del caso. El gobierno estatal afirmó que actuará conforme a la ley y que se determinarán las responsabilidades que correspondan.
La muerte ocurrió durante una jornada de violencia posterior a un operativo federal que derivó en la detención de un objetivo prioritario. Después se reportaron bloqueos y vehículos incendiados en carreteras y avenidas de al menos ocho municipios, de acuerdo con el pronunciamiento estatal.
El gobernador también informó que cinco personas murieron en dos accidentes al impactarse contra vehículos incendiados que obstruían vialidades. La muerte de la niña se investiga por separado para determinar cómo ocurrió y de dónde provino el disparo.
El gobierno estatal indicó que instruyó a sus dependencias a brindar atención a las personas lesionadas y acompañamiento a las familias de las víctimas. También informó que los vehículos usados en los bloqueos habían sido retirados y que, al momento de emitir su comunicado, las vías se encontraban transitables.
Según el mismo informe, las fuerzas federales y estatales mantenían un despliegue reforzado en la región con 450 elementos y dos helicópteros del Ejército. La investigación deberá precisar las circunstancias del fallecimiento y cualquier responsabilidad relacionada.






