Judaísmo Unido de la Torá (JUT), aliado de larga trayectoria de Benjamin Netanyahu, no recomendó a ningún candidato para formar el próximo gobierno de Israel durante las consultas presidenciales del jueves 5 de noviembre. La decisión resta respaldo al primer ministro saliente y favorece a su rival, Gadi Eisenkot, mientras el presidente Isaac Herzog evalúa quién tiene mayores posibilidades de integrar una coalición.
La postura del JUT se conoció después de las elecciones parlamentarias del 27 de octubre, en las que ninguno de los principales bloques obtuvo por sí solo los 61 escaños necesarios para alcanzar la mayoría en la Knéset, el Parlamento israelí. El bloque de Netanyahu consiguió 53 escaños y el encabezado por Eisenkot, 48.
La disputa por el servicio militar
El desacuerdo del partido con Netanyahu está relacionado con la falta de aprobación de una ley que establezca exenciones del servicio militar para estudiantes ultraortodoxos. Durante la reunión con Herzog, el diputado del JUT Isaac Pindrus sostuvo que regular la situación de los estudiantes de la Torá debía ser una prioridad de cualquier gobierno futuro.
El JUT, que representa principalmente a judíos ultraortodoxos asquenazíes, forma parte de la coalición saliente de Netanyahu. Su abstención, sin embargo, no significa que haya respaldado formalmente a Eisenkot.
Herzog debe decidir quién recibe el mandato
Las recomendaciones de los partidos son parte de las consultas que realiza Herzog antes de encargar a un legislador la tarea de formar gobierno. El presidente tiene hasta el 11 de noviembre para tomar esa decisión.
La recomendación de JUT se produjo mientras las formaciones árabes Ra’am y la Lista Conjunta también respaldaban a Eisenkot. Aunque esos apoyos aumentan sus posibilidades de recibir el mandato, la formación de una coalición aún depende de que los partidos logren acuerdos suficientes para reunir una mayoría parlamentaria.






