La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) condenó el jueves 5 de noviembre de 2026 una nueva oleada de falsas amenazas de bomba que afectó a vuelos y aeropuertos en Europa, y pidió a las autoridades investigar su origen. Las alertas provocaron desvíos y operativos de seguridad en varios países.
Nick Careen, vicepresidente de Operaciones y Seguridad de la asociación, afirmó que la seguridad es la prioridad del sector y que las amenazas se toman en serio. También pidió que se ofrezcan garantías a los pasajeros sobre la protección de sus viajes.
Entre los vuelos afectados, uno procedente de Dublín con destino a Roma fue desviado a Francia tras recibirse una amenaza. El incidente se sumó a otras alertas reportadas ese jueves en distintos puntos de Europa.
La jornada siguió a otra serie de amenazas registrada el martes 3 de noviembre, que también obligó a activar medidas de seguridad y alteró operaciones aéreas. La solicitud de IATA busca que las autoridades esclarezcan el origen de los avisos y que los pasajeros reciban información sobre las medidas adoptadas.






