Integrantes de la comunidad latinoamericana en Israel acudieron a votar este martes 27 de octubre de 2026 con la expectativa de un cambio de gobierno y con la paz como una de sus principales prioridades, en una elección considerada un referendo sobre el liderazgo de Benjamin Netanyahu tras años de guerra y tensiones internas.
Desde Kfar Saba y Tel Aviv, ciudad ubicada a unos 20 minutos de esa localidad, argentinas residentes en Israel señalaron que el conflicto armado, la inseguridad y el futuro de sus familias influyen en sus decisiones políticas. También mencionaron la educación, la economía, la igualdad y los servicios de salud entre los temas que esperan que atienda el próximo gobierno.
Aida, quien tiene 80 años y lleva 25 viviendo en Israel, consideró que esta elección es especialmente importante por su impacto en las nuevas generaciones. Explicó que, aunque tiene su vida establecida en el país, piensa en el futuro de sus hijos y nietos.
René Segal, residente en Israel desde hace tres décadas, afirmó que nunca se había sentido tan amenazada por la violencia y el antisemitismo. Para ella, la paz debe acompañarse de avances en educación, economía e igualdad, además de un cambio en la conducción política del país.
Jalicia Goldman, quien lleva 32 años en Israel, también expresó su respaldo a un cambio de gobierno. Señaló que la guerra ha afectado especialmente a niñas, niños y adolescentes, expuestos a sirenas nocturnas y a un ambiente de tensión, por lo que consideró que la educación será clave para superar sus consecuencias.
La jornada electoral ocurre mientras los votantes israelíes deciden la composición de la Knéset y el bloque que tendrá posibilidades de formar gobierno. La contienda enfrenta al Likud de Netanyahu con una oposición encabezada por el exjefe militar Gadi Eisenkot, en un escenario en el que ningún grupo tiene garantizada por anticipado una mayoría parlamentaria.
Además de la guerra, las entrevistadas destacaron la seguridad cotidiana y la convivencia entre las distintas comunidades del país. Goldman sostuvo que, pese a las dificultades, valora poder caminar con seguridad y que las personas árabes tengan ciudadanía y derechos.
Los resultados definirán no solo quién encabezará el próximo gobierno, sino también la orientación de Israel frente a los conflictos regionales y las demandas internas de una sociedad profundamente dividida.






