El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla y el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, protagonizaron un tenso intercambio verbal este martes 27 de octubre de 2026 durante la sesión de la Asamblea General dedicada al debate sobre el embargo estadounidense contra Cuba.
El incidente comenzó mientras Waltz defendía la postura de Washington y cuestionaba al gobierno cubano. Integrantes de la delegación de Cuba golpearon sus mesas e interrumpieron el discurso, mientras Rodríguez pidió al presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman, que llamara al orden al representante estadounidense.
Ante la interrupción, Waltz respondió que no permitiría ser intimidado y solicitó a la delegación cubana regresar a sus lugares. El intercambio elevó la tensión en el pleno y llevó a Rahman a advertir que la sesión podía ser suspendida.
Después, Rodríguez tomó la palabra y acusó a Waltz de mentir y de mantener una actitud indigna. También afirmó que las declaraciones del embajador estadounidense atentaban contra la dignidad del pueblo y del gobierno de Cuba.
Debate sobre el embargo a Cuba
El enfrentamiento ocurrió durante el debate de una resolución que pide poner fin al embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba. La Asamblea General de la ONU destinó dos jornadas al análisis de la propuesta, cuya votación estaba prevista para el miércoles 28 de octubre.
Waltz pidió a los Estados miembros votar en contra del texto presentado por La Habana. Sostuvo que el gobierno cubano utiliza una mentira al describir las medidas estadounidenses como un bloqueo y afirmó que el embargo no equivale a un cerco militar alrededor de la isla.
Durante su intervención, el embajador también lanzó críticas contra Fidel Castro y contra el sistema político cubano. La delegación de Cuba volvió a interrumpir en distintos momentos, aunque Waltz continuó con su discurso después de la intervención del canciller.
El episodio refleja el deterioro de la relación entre Washington y La Habana, en un momento en que ambos gobiernos mantienen posiciones opuestas sobre el embargo y sobre la situación económica y política de la isla.






