El Banco Mundial prevé que el petróleo Brent promediará 91 dólares por barril en 2026, frente a los 69 dólares de 2025, debido a las perturbaciones globales que han reducido la oferta energética y mantienen elevados los precios de las materias primas.
El organismo estima que el Brent bajará a un promedio de 79 dólares por barril en 2027, aunque los mercados seguirán expuestos a nuevos choques mientras la producción mundial permanezca por debajo del consumo y aumente la extracción de las reservas.
Energía y materias primas, al alza
De acuerdo con las proyecciones para 2026, los precios de la energía aumentarán 32%, con lo que se revertirán tres años consecutivos de descensos. El Banco Mundial anticipa que el encarecimiento se moderará durante 2027.
En conjunto, los precios de las materias primas subirían 23% este año y disminuirían 7% en 2027. El ajuste refleja principalmente la presión sobre los mercados energéticos y las interrupciones que afectan el comercio internacional.
| Indicador | 2025 | 2026 | 2027 |
|---|---|---|---|
| Precio promedio del Brent | 69 dólares por barril | 91 dólares por barril | 79 dólares por barril |
| Precios de las materias primas | — | +23% | -7% |
| Precios de la energía | — | +32% | Moderación prevista |
Menor oferta y mayor vulnerabilidad
La oferta mundial de petróleo se reduciría 5.2% en 2026, la mayor caída en más de cuatro décadas si no se considera la recesión mundial de 2020. Al mismo tiempo, el consumo disminuiría 2.5%, una de las mayores contracciones anuales registradas.
La producción por debajo del consumo obligaría a utilizar más reservas, lo que dejaría a los mercados petroleros con menos margen para absorber nuevas interrupciones. Esta situación podría aumentar la volatilidad y trasladar presiones a otros bienes y servicios.
Riesgos para inflación y alimentos
El encarecimiento de los combustibles y los fertilizantes puede elevar los costos agrícolas y presionar los precios de los alimentos. Además, el fenómeno climático El Niño amenaza con afectar las cosechas, lo que añadiría presión a la seguridad alimentaria.
Ayhan Kose, economista jefe adjunto del Banco Mundial y director del Grupo de Perspectivas, advirtió que los mercados de materias primas enfrentan varios choques importantes al mismo tiempo. También señaló que los mayores costos energéticos y las interrupciones comerciales pueden agravar la inflación, la inseguridad alimentaria y el crecimiento económico.
El organismo planteó que la prioridad debe ser proteger a las personas más pobres y apoyar a los países de bajos ingresos, especialmente aquellos que ya enfrentan una elevada carga de deuda.






