Trabajadores del Hospital General Xoco en la Ciudad de México exigieron el cese de lo que califican como trato indigno y hostigamiento laboral, y pidieron la remoción de directivos que, según denuncian, han aplicado cambios de adscripción y represalias contra quienes han protestado.
En conferencia de prensa celebrada en las instalaciones del nosocomio, representantes del comité de trabajadores afirmaron que mantienen la atención a pacientes y descartaron el cierre total de servicios. No obstante, recordaron que a principios de abril de 2026 se anunció la suspensión de consultas y cirugías como medida de presión ante la falta de respuesta a su pliego petitorio.
Los empleados señalaron que el maltrato laboral incluye humillaciones, insultos y cambios de adscripción, y afirmaron que algunas denuncias se han presentado por la vía laboral con el respaldo de secciones sindicales. También denunciaron periodos de falta intermitente de medicamentos e insumos, sin que esto represente, dijeron, un desabasto total.
Otra preocupación central para el personal son las obras de reconstrucción y rehabilitación en áreas del hospital. Según los trabajadores, los trabajos —que comenzaron en febrero de 2026 en áreas como urgencias— se realizan con prisas y han reducido la capacidad de atención; además, advirtieron sobre riesgos sanitarios por demoliciones y filtraciones que podrían aumentar la exposición a patógenos acumulados.
Por su parte, las autoridades encargadas de la operación del hospital aseguraron que las obras se realizan en zonas delimitadas, con barreras de aislamiento y acciones de limpieza para preservar la seguridad sanitaria, y rechazaron que exista represión contra el personal, señalando que los asuntos laborales se atienden por la vía institucional.
Los trabajadores solicitan la intervención de instancias de higiene y seguridad y dijeron que continuarán con las mesas de trabajo y las vías legales correspondientes para resolver el conflicto. Entre sus demandas figura la destitución de funcionarios a quienes responsabilizan por el ambiente laboral adverso.
El caso pone en evidencia tensiones en la gestión de hospitales públicos: condiciones laborales, infraestructura en obras y la garantía de atención segura a pacientes son, según el personal, factores que requieren atención urgente para evitar afectaciones en la operación del servicio.

