La High Court británica desestimó el 20 de abril de 2026 la demanda presentada por Mitch Winehouse, administrador de la herencia de Amy Winehouse, contra Naomi Parry y Catriona Gourlay por la venta de prendas y otros objetos vinculados a la cantante.
En su sentencia, la jueza Sarah Clarke KC concluyó que no existía evidencia de que las acusadas hubieran ocultado deliberadamente los artículos reclamados y destacó que el demandante no había realizado las comprobaciones necesarias para identificar esos objetos antes de llevar el caso a juicio.
Qué se discutió en el juicio
El litigio abordó ventas realizadas en subastas de 2021 y 2023 en Estados Unidos en las que se incluyeron decenas de piezas vinculadas a Amy Winehouse. Entre los lotes figuraba un vestido de seda que la cantante llevó en su última actuación y que alcanzó una cifra superior a 240,000 dólares.
Los registros del juicio registran que, en conjunto, las ventas cuestionadas alcanzaron sumas significativas; la corte analizó testimonios y documentación sobre la costumbre de la artista de regalar, prestar o intercambiar ropa y accesorios con su círculo cercano.
Reacciones
Tras la resolución, Parry afirmó que la sentencia aclara su nombre y lamentó el perjuicio que supuso la demanda. La magistrada también emitió observaciones críticas sobre la conducta del demandante durante el proceso.
La decisión pone fin a esta fase del conflicto sobre objetos personales ligados a Amy Winehouse, si bien la cuestión de las costas y el detalle de eventuales sumas a cargo del demandante quedará plasmada en documentos posteriores al fallo.
Contexto: Amy Winehouse murió en julio de 2011 a los 27 años. Desde entonces, su legado y la gestión de sus bienes han dado lugar a múltiples disputas legales y mediáticas.

