La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este viernes 30 de octubre de 2026 que sus opositores no podrán detener el proyecto de transformación mientras se mantengan sus principios, durante su conferencia matutina en Palacio Nacional. La mandataria defendió los resultados sociales de su administración y cuestionó a intelectuales, medios y figuras identificadas con la oposición.
“Estamos viviendo tiempos extraordinarios y no van a poder parar la transformación”, sostuvo Sheinbaum al referirse a las críticas contra su gobierno. La presidenta agregó que su administración tiene como ejes la libertad, la democracia, la justicia social, la igualdad y el bienestar de la población.
Sheinbaum señaló que 13.5 millones de mexicanos salieron de la pobreza y que también se redujeron las desigualdades. Atribuyó estos resultados al aumento del salario mínimo y a los Programas para el Bienestar, y cuestionó a quienes buscan descalificar los avances de la llamada Cuarta Transformación.
La presidenta dijo que sus críticos tienen libertad para cuestionar las decisiones del gobierno, pero defendió que su administración también exponga públicamente su proyecto político. En ese contexto, acusó a algunos sectores de añorar una etapa en la que, según afirmó, tenían cercanía con el poder y recibían beneficios económicos.
Entre las figuras mencionadas por la mandataria estuvieron Enrique Krauze, Héctor Aguilar Camín y Jorge Castañeda. Sheinbaum también cuestionó la relación que, según dijo, mantienen con Ricardo Salinas Pliego y con espacios de debate como TV Azteca y Latinus.
La jefa del Ejecutivo calificó como “autoritarismo blando” la posición política que atribuyó a esos grupos y sostuvo que el pueblo debe tener un papel central en las decisiones públicas. También rechazó la idea de que el Estado esté desapareciendo y afirmó que su gobierno busca construir un país democrático sin comprar voluntades.
La visión histórica de la transformación
Durante la misma conferencia, Sheinbaum fue cuestionada sobre las coincidencias entre la izquierda asociada con Cuauhtémoc Cárdenas, el proyecto político de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil y el llamado humanismo mexicano.
La presidenta respondió que esas corrientes comparten la búsqueda de la democracia, el bienestar y la representación popular en el poder. Sostuvo que el modelo mexicano no proviene del exterior, sino de la historia del país y de las luchas encabezadas por Miguel Hidalgo, José María Morelos, Benito Juárez y Andrés Manuel López Obrador.
Sheinbaum afirmó que su administración continuará defendiendo esos principios y que, mientras no exista una traición a ellos, sus opositores no podrán frenar el proceso de transformación que encabeza.






