Rusia y Ucrania comenzaron este martes 27 de octubre de 2026 un alto el fuego localizado en Oleshky, una ciudad ocupada por Rusia en la región ucraniana de Jersón, con el objetivo de permitir el ingreso de ayuda humanitaria y preparar la evacuación de civiles.
La pausa en los combates inició a las 3:00 horas y se concentra en Oleshky y zonas cercanas. El acuerdo contempla el traslado de alimentos, agua, medicinas y personal médico, además de la apertura de corredores para las personas que decidan abandonar la localidad.
Una población atrapada por la guerra
Hasta 2 mil personas permanecen en Oleshky, donde la escasez de alimentos y medicamentos se agravó por la presencia de minas terrestres y ataques con drones. La falta de agua, electricidad y otros servicios básicos ha elevado la presión para establecer una operación de asistencia.
La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, participó en la coordinación de las conversaciones entre negociadores civiles rusos y ucranianos. El papa León XIV también había solicitado permitir la entrada de ayuda y garantizar una evacuación segura de los habitantes.
La tregua ocurre mientras continúan los ataques
El cese al fuego en Oleshky no se extendió al resto del territorio ucraniano. Durante la misma jornada, ataques con misiles balísticos y drones golpearon Kiev y otras regiones del país.
En Kiev, los ataques dejaron una persona muerta y varios heridos, además de daños en infraestructura urbana. En Járkiv, las autoridades reportaron dos personas fallecidas y cuatro lesionadas tras ataques ocurridos la noche anterior.
La tregua está prevista inicialmente hasta el 1 de noviembre por la noche, aunque su duración y alcance podrían ajustarse de acuerdo con las necesidades de la misión humanitaria. El acuerdo representa una desescalada limitada en un frente marcado por la desconfianza y por intentos anteriores de alto el fuego que no se mantuvieron.






