Miles de estudiantes y otros manifestantes marcharon este miércoles 7 de octubre por el centro de Río de Janeiro para protestar contra Flávio Bolsonaro, quien obtuvo la mayor votación en la primera vuelta presidencial de Brasil, y expresar su respaldo al presidente Luiz Inácio Lula da Silva de cara al balotaje del 25 de octubre.
La movilización ocurrió al inicio de la campaña para la segunda vuelta y estuvo marcada por consignas en defensa de la democracia, la educación pública y los derechos sociales. Los participantes también rechazaron la posibilidad de que la familia Bolsonaro regrese al poder.
Consignas contra el bolsonarismo
Durante la marcha se escucharon lemas como “Bolsonaro nunca más” y “No al padre, no al hijo”. Los asistentes portaron banderas y pancartas contra la extrema derecha, mientras avanzaban entre tambores y fuegos artificiales por el centro de la ciudad.
Algunos manifestantes señalaron que temen retrocesos en materia de derechos, educación y políticas sociales si Flávio Bolsonaro gana la elección. También cuestionaron las propuestas de recortes presupuestarios atribuidas al candidato del Partido Liberal.
La movilización incluyó referencias a la gestión del expresidente Jair Bolsonaro, quien gobernó Brasil entre 2019 y 2022. Los participantes recordaron los recortes aplicados durante ese periodo a universidades federales, becas de investigación y al programa Farmacia Popular.
Una elección marcada por la disputa entre Lula y Flávio Bolsonaro
Flávio Bolsonaro y Lula da Silva se enfrentarán en la segunda vuelta presidencial del 25 de octubre, después de que ninguno alcanzara la mayoría necesaria en la primera ronda. El senador conservador llegó en primer lugar, mientras que el actual mandatario busca un cuarto mandato no consecutivo.
La campaña de Flávio Bolsonaro se ha enfocado en la reducción del tamaño del Estado, la reforma tributaria y la construcción de alianzas políticas. También ha planteado impulsar cambios constitucionales aprovechando el nuevo equilibrio de fuerzas en el Congreso.
Por su parte, Lula ha reforzado su comunicación en redes sociales y sus actividades públicas para buscar el apoyo de los votantes que no se identifican plenamente con ninguno de los dos bloques. La disputa electoral mantiene como uno de sus principales ejes el futuro de la democracia brasileña y de las políticas sociales.
En los próximos días están previstas nuevas actividades de campaña y movilizaciones. La segunda vuelta definirá quién encabezará Brasil durante el próximo periodo presidencial.






