Múltiples explosiones se escucharon durante la madrugada del 7 de octubre de 2026 en Kiev, después de que la Fuerza Aérea de Ucrania emitiera una alerta por la aproximación de misiles balísticos hacia la capital. Las autoridades también reportaron actividad aérea sobre otras zonas del país, incluida Zaporiyia.
El episodio ocurrió horas después de que el presidente Volodímir Zelensky advirtiera sobre el riesgo de un ataque ruso de gran escala contra la ciudad. La alerta se produjo en un contexto de ataques cada vez más intensos contra Kiev, especialmente contra infraestructura energética, ferroviaria y vial.
La Fuerza Aérea ucraniana informó a primera hora que un misil balístico se dirigía hacia Kiev. Reportes posteriores señalaron que durante la noche se registraron lanzamientos de misiles balísticos y otros proyectiles contra la capital y Dnipró.
Los canales de monitoreo militar habían advertido que el posible ataque combinaría misiles de crucero y balísticos con drones a reacción de alta velocidad. Las autoridades ucranianas pidieron a la población permanecer en refugios mientras permanecieran activas las alertas aéreas.
Kiev ha enfrentado en las últimas semanas una sucesión de ataques aéreos y avisos de bombardeo. Las sirenas han sonado con frecuencia para instar a los residentes a trasladarse a sótanos, refugios y estaciones del Metro.
La presión sobre la infraestructura energética también ha provocado cortes de luz programados en algunas zonas de la capital. Estas interrupciones buscan reducir la demanda y aliviar la carga sobre una red afectada por los ataques.
La secuencia de explosiones se suma a los daños registrados recientemente en puentes e infraestructura urbana de Kiev, incluidos cruces sobre el río Dniéper. Hasta el momento del reporte no se habían confirmado en la información disponible cifras definitivas de víctimas o daños causados por las explosiones de la madrugada.






