La base aérea ecuatoriana de Taura, ubicada cerca de Guayaquil, se ha convertido en un punto de apoyo para la cooperación antidrogas entre Ecuador y Estados Unidos. Registros de vuelo identificaron alrededor de 20 operaciones de aeronaves militares estadounidenses entre junio y mediados de octubre de 2026, mientras imágenes satelitales muestran obras, tiendas de campaña y una estructura que podría utilizarse para el mantenimiento de aeronaves.
El despliegue ocurre mientras ambos países intensifican sus acciones contra las organizaciones dedicadas al narcotráfico en el Pacífico. La cooperación bilateral también incluye intercambio de inteligencia, coordinación operativa y ejercicios conjuntos orientados a enfrentar redes criminales transnacionales.
Aeronaves militares y obras en la base
Entre las aeronaves detectadas figuran aviones de transporte C-130 Hércules y C-17 Globemaster, aeronaves V-22 Osprey y helicópteros Black Hawk. Algunas realizaron conexiones con instalaciones militares de Estados Unidos, con escalas en Puerto Rico y Panamá.
Las imágenes aéreas también muestran la remoción de vegetación alrededor de la pista principal y de las vías de circulación. Además, se observó la instalación progresiva de decenas de tiendas de campaña y de una estructura desmontable de aproximadamente 40 metros por 20 metros, con características similares a un hangar de mantenimiento.
Taura es la única base aérea de Ecuador destinada exclusivamente a uso militar. Su pista supera los 3 mil metros de longitud y se encuentra en una zona estratégica por su cercanía con Guayaquil y con rutas marítimas utilizadas por el tráfico de drogas.
Debate sobre la presencia extranjera
La actividad militar estadounidense ha generado dudas sobre los límites constitucionales de la cooperación. Un documento fechado en septiembre señala que el entonces comandante de la Fuerza Aérea Ecuatoriana, Mauricio Salazar, solicitó precisiones sobre el marco jurídico para recibir personal extranjero y realizar vuelos temporales de apoyo sin establecer una base militar extranjera.
La Constitución ecuatoriana prohíbe la instalación de bases militares extranjeras, una disposición que fue ratificada por la ciudadanía en una consulta popular celebrada en noviembre de 2025. Las autoridades ecuatorianas han sostenido que la cooperación en Taura no equivale a la creación de una instalación estadounidense y que el control de la base permanece en manos de Ecuador.
Cooperación contra el narcotráfico
El presidente Daniel Noboa ha planteado concentrar en Taura la cooperación internacional en materia de seguridad, con participación de Estados Unidos, Brasil y la Unión Europea. El objetivo anunciado es mejorar las pistas y facilitar operaciones conjuntas desde una instalación que no comparte actividades con un aeropuerto civil.
Durante 2026, Ecuador y Estados Unidos han ampliado sus ejercicios militares y sus operaciones coordinadas contra el narcotráfico en el Pacífico. La presencia de aeronaves y personal estadounidense en Taura mantiene abierto el debate sobre la transparencia, la autorización legal y el alcance de la cooperación militar entre ambos países.






