Matthew Perry murió el 28 de octubre de 2023, a los 54 años, en el jacuzzi de su casa en Los Ángeles. La autopsia determinó que los efectos agudos de la ketamina fueron la causa principal de su muerte y señaló el ahogamiento como un factor secundario. La investigación posterior reveló que el actor había obtenido dosis fuera de sus tratamientos médicos y llevó a un proceso federal contra cinco personas.
El caso quedó judicialmente cerrado en 2026 con las sentencias de todos los involucrados en el suministro de la sustancia. Entre ellos se encontraban dos médicos, un intermediario, una distribuidora de drogas y Kenneth Iwamasa, asistente personal de Perry, quien admitió haberle administrado ketamina sin contar con formación médica.
La búsqueda de ketamina comenzó semanas antes
Perry recibía tratamientos legales de ketamina bajo supervisión médica para atender su depresión, pero durante septiembre de 2023 comenzó a buscar más dosis por fuera de ese esquema. El 30 de septiembre, el médico Salvador Plasencia se reunió con el actor e Iwamasa en la residencia de Perry, en Pacific Palisades.
Plasencia recurrió al también médico Mark Chávez para obtener la sustancia y después se la vendió a Perry. En esa primera operación recibió 4 mil 500 dólares por cuatro frascos, administró dos inyecciones al actor y enseñó a Iwamasa cómo aplicarlas.
Las dosis aumentaron durante octubre de 2023
El 2 de octubre, Iwamasa volvió a solicitar ketamina a Plasencia. Dos días después comenzó a inyectar al actor por su cuenta y comunicó al médico que las reservas se estaban agotando. En los días siguientes hubo nuevas entregas y aplicaciones en distintos puntos de Los Ángeles.
El 10 de octubre, Perry buscó otra fuente de suministro y fue contactado con Erik Fleming, quien a su vez conocía a Jasveen Sangha. La mujer, identificada por los fiscales como una distribuidora de drogas de North Hollywood, se convirtió en la principal proveedora de ketamina para el actor durante la etapa final.
El 12 de octubre, una inyección administrada por Plasencia provocó que Perry se pusiera rígido y registrara un aumento de la presión arterial. Pese a esa reacción, la búsqueda de la sustancia continuó. Días después, Iwamasa y Fleming coordinaron nuevas compras a Sangha.
Más de 50 frascos antes de la muerte de Perry
Entre el 23 y el 25 de octubre, Iwamasa adquirió alrededor de 50 frascos de ketamina a través de Fleming y Sangha. De acuerdo con la investigación, una parte importante del suministro llegó en los últimos días de vida del actor, cuando las inyecciones se habían vuelto más frecuentes.
El 28 de octubre, Iwamasa le administró a Perry una primera inyección alrededor de las 8:30 horas. El actor jugó pickleball durante la mañana y posteriormente recibió una segunda dosis. Cerca de las 13:30 horas, mientras se encontraba en el jacuzzi o cerca de él, recibió una tercera inyección.
Alrededor de las 16:00 horas, Iwamasa regresó a la vivienda y encontró a Perry boca abajo en el jacuzzi. Los servicios de emergencia acudieron al domicilio y confirmaron la muerte del actor.
La autopsia y la investigación federal
El informe de autopsia, divulgado el 15 de diciembre de 2023, estableció que los efectos agudos de la ketamina fueron la causa principal del fallecimiento. El ahogamiento fue considerado un factor secundario.
La investigación de la Policía de Los Ángeles y de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos reconstruyó la cadena de distribución mediante documentos, mensajes y declaraciones de los involucrados. Iwamasa colaboró con las autoridades y reconoció que había administrado repetidamente ketamina a Perry sin supervisión médica.
Las cinco personas sentenciadas
- Jasveen Sangha: recibió 15 años de prisión federal por su papel como proveedora de la ketamina vinculada con la muerte de Perry.
- Salvador Plasencia: fue condenado a 30 meses de prisión por distribuir ketamina al actor y perdió su licencia médica.
- Mark Chávez: recibió ocho meses de arresto domiciliario y 300 horas de servicio comunitario tras admitir que obtuvo ketamina de manera fraudulenta para venderla a Plasencia.
- Erik Fleming: fue sentenciado a dos años de prisión por participar en la distribución y coordinar entregas de la sustancia.
- Kenneth Iwamasa: recibió una condena de 41 meses de prisión y dos años de libertad supervisada por obtener e inyectar ketamina a Perry, incluida la dosis fatal.
Con la sentencia de Iwamasa en mayo de 2026 terminó el proceso contra las cinco personas que se declararon culpables por distintos cargos relacionados con el suministro de ketamina. El caso expuso cómo el acceso ilegal a la sustancia se intensificó durante las semanas previas a la muerte del actor que interpretó a Chandler Bing en Friends.






