Rosa Belia Ruiz Martínez, conocida como Doña Rosy, celebró los días 27 y 28 de octubre una fiesta en honor a San Judas Tadeo en su domicilio del Camino Real a Tula, en Ciudad Victoria, Tamaulipas. La tradición, que comenzó hace 48 años a partir de una experiencia personal de fe, reunió a creyentes para participar en misas, danzas, una caravana, comida y un baile popular.
La celebración inició el martes 27 de octubre con la llegada de cuadros de danza y una misa de acción de gracias. Después se realizaron las tradicionales Mañanitas a San Judas Tadeo y se ofreció una cena a los asistentes.
El miércoles 28, Doña Rosy encabezó una caravana de vehículos por calles de la zona centro de Ciudad Victoria. Durante el recorrido entregó rosarios, bolsas y escapularios a personas que se acercaron para expresar su devoción al santo de las causas difíciles.
Una promesa que se convirtió en tradición
De acuerdo con el testimonio de Doña Rosy, cuando tenía 19 años padecía un cáncer terminal y se encontraba en una situación que consideraba de alto riesgo. Después de una cirugía, relacionó su recuperación con una experiencia espiritual vinculada con San Judas Tadeo, a quien comenzó a venerar desde entonces.
Con el paso de los años, aquella experiencia se transformó en una celebración anual abierta a la comunidad. La organizadora ha señalado que su fe representa una forma de agradecer por la vida y que continuará con el festejo mientras tenga fuerzas para hacerlo.
La fiesta cuenta con el apoyo de familiares, amistades y otros devotos. Un grupo de entre 10 y 15 personas participa en la preparación de las actividades y en la atención a quienes acuden al domicilio durante los dos días de celebración.
Comida, misa y música para cerrar el festejo
Como parte de la jornada de cierre se ofreció una convivencia con asado de puerco, arroz, frijoles y carne de res. A las 16:00 horas se celebró otra misa y, posteriormente, se realizó un baile gratuito con la participación de Hermanos Quintana, Son Kandela, Grupo Motivos y Furia Norte.
La celebración de Doña Rosy forma parte de las expresiones religiosas y comunitarias que cada año reúnen a familias y creyentes de Ciudad Victoria alrededor de San Judas Tadeo.






