Atlixco, Puebla, convirtió sus calles, plazas, campos de cempasúchil y espacios públicos en un recorrido dedicado a la cosmovisión mesoamericana. La sexta edición del Valle de Catrinas 2026 reúne 27 esculturas monumentales inspiradas en dioses prehispánicos, como parte de las actividades vinculadas con el Día de Muertos.
Del total de piezas, 19 se encuentran distribuidas en distintos puntos del municipio y ocho más se exhiben fuera de Atlixco, en otros lugares de México y el extranjero. Entre los destinos mencionados se encuentran Nueva York y localidades de Alemania, con lo que la propuesta artística amplía su alcance más allá de Puebla.
Deidades mesoamericanas convertidas en catrinas
Las esculturas reinterpretan a antiguas divinidades mediante la estética de las catrinas, uno de los símbolos más reconocibles del Día de Muertos. La muestra incluye representaciones de Tonatiuh, asociado con el Sol; Metztli, vinculada con la Luna; Ehécatl, relacionado con el viento; y Tláloc, deidad de la lluvia y la fertilidad de la tierra.
También forman parte del recorrido Quetzalcóatl, la Serpiente Emplumada; Huitzilopochtli, asociado con la guerra y el Sol; Mictlantecuhtli, señor del inframundo en la tradición mexica; Xochiquétzal, vinculada con la belleza y el amor; Xochipilli, relacionado con las flores y las artes; y Centeótl, deidad del maíz.
Un recorrido entre plazas, mercados y campos de flores
Las piezas se extienden desde el centro histórico y el zócalo de Atlixco hasta la Plazuela de la Danza, en el Cerro de San Miguel, además del panteón municipal, mercados y parques. El recorrido también llega a viveros y campos de cempasúchil, cuya flor anaranjada forma parte de las ofrendas tradicionales para recordar a los difuntos.
La experiencia cambia conforme avanza el día. Durante la tarde, la luz natural resalta los pétalos y los detalles de las figuras; por la noche, la iluminación de las esculturas transforma el paisaje y ofrece otra perspectiva de las deidades monumentales.
Una propuesta cultural que atrae visitantes
El Valle de Catrinas combina arte popular, tradiciones indígenas y referencias a la historia prehispánica con una de las celebraciones más representativas de México. La propuesta ha atraído a visitantes de distintas regiones del país interesados en recorrer las figuras monumentales y conocer una interpretación artística de las creencias mesoamericanas.
Con esta edición, Atlixco incorpora a las antiguas deidades como protagonistas de una celebración en la que los vivos recuerdan a sus muertos. Las esculturas, instaladas en espacios urbanos y naturales, vinculan la identidad local con una tradición que continúa proyectándose dentro y fuera de México.






