El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes 5 de octubre de 2026 que su gobierno analiza el posible brote de peste pulmonar reportado en la región rusa de Irkutsk, en Siberia, y que está dispuesto a ayudar a Rusia ante la situación sanitaria.
Trump hizo la declaración ante periodistas en las inmediaciones de la Casa Blanca, antes de viajar a Nebraska. El mandatario calificó el caso como un problema importante para Rusia y señaló que Washington colaborará en lo que pueda, aunque indicó que todavía no había hablado con el presidente ruso, Vladímir Putin.
La alerta surgió tras la muerte de una trabajadora de un instituto especializado en la investigación de la peste, ubicada en la región de Irkutsk. La mujer presentó un cuadro grave de neumonía y las autoridades rusas mantienen bajo observación a personas que tuvieron contacto con ella.
Hasta ahora, Rusia no ha confirmado un brote de peste pulmonar. El organismo sanitario Rospotrebnadzor informó que el caso corresponde a una neumonía de origen no establecido y aseguró que no se detectaron microorganismos relacionados con la actividad profesional de la paciente.
Como medida preventiva, al menos un hospital fue puesto en cuarentena y se mantiene vigilancia epidemiológica sobre los contactos de la fallecida. Reportes locales también señalaron restricciones en otros centros médicos de Irkutsk, mientras las autoridades pidieron evitar rumores y esperar los resultados oficiales.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, dijo que Washington observa el caso de cerca, aunque consideró que por ahora no existe motivo de alarma. La investigación continúa para determinar la causa exacta de la enfermedad y establecer si existe transmisión de peste entre personas.






