El 29 de julio de 2026, tres bomberos murieron en Grecia durante labores de extinción de incendios: dos en la región de Rethymno, en la isla de Creta, y otro en el Peloponeso, informaron autoridades locales.
Los hechos se produjeron en una jornada marcada por temperaturas extremadamente altas en el sur de Europa, lo que complicó las operaciones de control y obligó a desalojos preventivos en áreas cercanas a los fuegos.
Al mismo tiempo, los incendios que afectaron amplias zonas en el centro de España y en el suroeste de Francia fueron calificados como “técnicamente estabilizados”, aunque los equipos de emergencia mantienen labores para apagar rebrotes y asegurar perímetros.
Para contener las llamas se desplegaron cientos de bomberos, aeronaves de extinción y equipos de apoyo internacional. Las autoridades han subrayado la complejidad del operativo debido a vientos fuertes y olas de calor persistentes.
Organismos de protección civil señalaron que, más allá de la respuesta inmediata, se requieren inversiones sostenidas en prevención, manejo de combustible vegetal y medidas territoriales para reducir el riesgo de megaincendios.
Las investigaciones para esclarecer las circunstancias que llevaron a los decesos en Grecia siguen abiertas; las autoridades locales comunicaron que se realizarán peritajes y revisiones operativas.
Se esperan comunicados oficiales con actualizaciones sobre evacuaciones, cortes viales y posibles daños materiales conforme avance el día.

