Trabajadores del Poder Judicial de la Federación (PJF) realizaron este viernes 6 de noviembre protestas en distintos estados contra los nuevos lineamientos de evaluación del personal. Las movilizaciones incluyeron paros de labores, marchas y cierres viales; los inconformes expresaron preocupación por posibles consecuencias para sus plazas y estabilidad laboral.
En Baja California Sur, al menos 300 trabajadores se sumaron al paro y colocaron candados en los accesos de la sede federal en La Paz. Indicaron que atenderían trámites por vía telefónica. En Hidalgo, alrededor de 300 empleados iniciaron un paro por tiempo indefinido y señalaron que durante la suspensión se atenderían únicamente asuntos urgentes.
En Monterrey, la protesta afectó la circulación en la avenida Constitución y calles cercanas. La concentración comenzó poco después de las 9:00 horas en el cruce con Cuauhtémoc y avanzó hacia el Centro; durante la jornada se reportaron cierres de carriles y congestionamiento.
Qué cuestionan los trabajadores
Los manifestantes rechazan los criterios de calificación y la participación de superiores jerárquicos en las evaluaciones. Sostienen que el mecanismo podría repercutir en la permanencia en sus puestos y piden revisar las disposiciones, así como garantizar transparencia, objetividad y respeto a sus derechos laborales y a la carrera judicial.
El Órgano de Administración Judicial indicó que la primera evaluación tendrá carácter diagnóstico. La preocupación de los trabajadores, sin embargo, se centra en los posibles efectos laborales que podrían tener las nuevas reglas; por ello, demandan garantías claras sobre la aplicación del proceso.






