Cadetes y policías de la Ciudad de México utilizan el Centro de Entrenamiento de Realidad Virtual (CERV) de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) para practicar situaciones de alto estrés, como la intervención ante una persona armada afuera del Palacio de Bellas Artes. El sistema permite recrear calles, viviendas, estaciones del Metro, tiendas de conveniencia y zonas como Tepito.
Durante los ejercicios, los agentes portan lentes de realidad virtual y sensores colocados en manos, pies y cuerpo. La tecnología registra sus desplazamientos, rango de visión, dirección del arma, posición del dedo en el gatillo, instrucciones verbales y posibles impactos recibidos durante la simulación.
Las prácticas buscan familiarizar a los elementos con el uso del arma de fuego y someterlos a escenarios de presión controlada, sin que exista riesgo de lesiones por utilizar armamento real. Los ejercicios pueden desarrollarse frente a avatares o con la participación de instructores que asumen el papel de posibles agresores.
Además de los indicadores que entrega el sistema, los instructores realizan una evaluación directa del desempeño policial. Esta revisión permite valorar aspectos que la plataforma no puede medir por sí sola, como la forma en que los participantes observan el entorno y aplican los procedimientos durante la intervención.
El CERV fue inaugurado en febrero de 2023 en la Universidad de la Policía de la Ciudad de México. La instalación cuenta con sensores, cámaras de captura de movimiento y distintos escenarios para entrenar habilidades tácticas, toma de decisiones, manejo de crisis, evacuación de civiles y uso regulado de la fuerza.
De enero de 2025 a octubre de 2026, alrededor de 8 mil policías han recibido capacitación en este centro, de acuerdo con la información difundida por la SSC. Un informe institucional también reportó que, desde su puesta en marcha hasta julio de 2024, el CERV había capacitado a 7 mil 968 elementos en diversos ejercicios operativos.
La Universidad de la Policía mantiene el uso de esta herramienta como parte de la profesionalización de los cuerpos de seguridad capitalinos, con prácticas orientadas al manejo de situaciones complejas, la toma de decisiones y la aplicación de protocolos durante emergencias.






