El presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, celebró la ventaja obtenida por el senador Flávio Bolsonaro sobre el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, realizada el domingo 4 de octubre de 2026. Ambos candidatos disputarán la segunda vuelta el próximo 25 de octubre.
Romero calificó el resultado como “una gran noticia para Brasil y un paso más para la derecha en América Latina”. Además, expresó su confianza en que el bolsonarismo vuelva a imponerse en la jornada definitiva y ofreció a Acción Nacional como aliado político en México.
“Desde México celebramos la participación de millones de brasileños y confiamos en que la libertad, la democracia y nuestros valores seguirán marcando el rumbo de nuestro continente. ¡Enhorabuena, Flávio! Cuentas con Acción Nacional como tu aliado en México”.
El pronunciamiento del dirigente panista provocó una respuesta de Morena. Camila Martínez, secretaria nacional de Comunicación, Difusión y Propaganda del partido, cuestionó que el PAN busque identificarse con la familia Bolsonaro y respondió que el blanquiazul “está en el basurero de la historia”.
La elección brasileña quedó definida en una contienda cerrada entre Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal, y Lula da Silva, abanderado del Partido de los Trabajadores. Como ninguno de los dos alcanzó la mayoría necesaria para ganar en la primera vuelta, la presidencia se resolverá en una nueva votación.
El resultado también plantea un escenario complejo para Lula, quien podría enfrentar un Congreso con una presencia importante de sectores opositores aun si logra la reelección. Entre los legisladores electos se encuentran integrantes de la familia Bolsonaro, incluida Michelle Bolsonaro.
En México, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo evitó anticipar una postura sobre el resultado y pidió esperar a la segunda vuelta. Al ser cuestionada sobre una eventual derrota de Lula, señaló que el principal aliado de su gobierno es el pueblo de México.
La segunda vuelta del 25 de octubre definirá si Brasil mantiene al Partido de los Trabajadores en la Presidencia o abre paso al regreso del bolsonarismo al poder federal.






