El mercado ilegal de cigarros provocó una pérdida fiscal estimada en mil 314 millones de dólares para México durante 2025, mientras que el consumo ilícito representó 23.3% del mercado nacional, equivalente a unos 9 mil 190 millones de unidades.
La cifra coloca a México entre los países de América Latina con una presencia relevante de productos de tabaco comercializados fuera de los canales legales. En la región, las pérdidas fiscales por este fenómeno superaron los ocho mil 500 millones de dólares durante el mismo periodo.
México concentra 15% de la pérdida regional
La pérdida estimada para México equivale a cerca de 15% del impacto fiscal registrado en América Latina. El consumo ilegal alcanzó una proporción similar en Guatemala, mientras que Costa Rica registró casi 45% y Brasil 36%.
Panamá, Ecuador y Chile reportaron porcentajes todavía mayores, con 89%, 84% y 58%, respectivamente. Paraguay fue identificado como uno de los principales centros regionales de producción y distribución de cigarros ilícitos.
El impacto en la recaudación y el consumo
En México se consumieron aproximadamente 39 mil 370 millones de cigarros en 2025. De ese total, alrededor de una cuarta parte correspondió a productos ilegales, que evaden impuestos y se comercializan fuera de los controles establecidos para el mercado formal.
Durante un encuentro empresarial sobre innovación y regulación, participantes señalaron que América Latina concentra alrededor de 60 millones de fumadores, de los cuales aproximadamente 15 millones se encuentran en México.
Los especialistas también cuestionaron que los aumentos impositivos, cuando no se acompañan de medidas de vigilancia y regulación eficaces, puedan reducir por sí solos el consumo. A su consideración, una carga fiscal elevada puede ampliar la diferencia de precio entre los productos legales e ilegales.
Debate sobre regulación y alternativas
Otro punto planteado fue la necesidad de establecer reglas diferenciadas para los productos con tabaco y las alternativas libres de tabaco. La propuesta consiste en vincular la tributación con el nivel de impacto sanitario de cada producto, sin dejar de fortalecer los controles contra el comercio ilegal.
En México, alrededor de 7% de los consumidores utiliza productos libres de tabaco, como calentadores. La industria sostiene que un marco regulatorio específico podría facilitar el acceso controlado a estas tecnologías para las personas adultas que buscan sustituir el consumo de cigarrillos.
El impuesto aplicado a los productos de tabaco representa cerca de 68% del precio pagado por el consumidor. La referencia internacional para reducir el consumo se ubica en 75%, aunque el comercio ilícito puede limitar el efecto de las medidas fiscales al ofrecer productos más baratos y sin controles equivalentes.
El crecimiento del mercado ilegal plantea un reto simultáneo para la recaudación, la regulación comercial y la vigilancia sanitaria. Las autoridades enfrentan el desafío de reducir el consumo de tabaco sin ampliar los incentivos para el contrabando y la venta de productos fuera del mercado formal.






