Un adulto mayor murió este viernes 9 de octubre en la colonia Amelitos, en Chilpancingo, Guerrero, luego de que una barda y un talud de tierra colapsaran sobre su vivienda por el reblandecimiento del terreno provocado por las lluvias asociadas al huracán Simón.
El fallecimiento fue confirmado después de que equipos de Protección Civil, bomberos y cuerpos de emergencia retiraran tierra y escombros en la zona poniente de la capital guerrerense. La víctima fue identificada como Albino, un hombre de la tercera edad.
Las precipitaciones también provocaron afectaciones importantes en Acapulco y otros municipios del estado. De manera preliminar, se reportaron inundaciones en 20 viviendas y 150 negocios, además de 60 vehículos varados o afectados por el agua.
Acapulco concentra las principales afectaciones
En Acapulco, el agua cubrió diversos tramos de avenidas como la Costera Miguel Alemán, Cuauhtémoc, el bulevar Vicente Guerrero y el bulevar de Las Naciones. También se registraron inundaciones en el barrio de La Fábrica y en otras zonas cercanas al Mercado Central.
Las corrientes ocasionaron el cierre parcial de vialidades, arrastre de materiales y suspensión temporal del transporte público en algunos puntos. Además, dos personas resultaron lesionadas, de acuerdo con el reporte preliminar de Protección Civil estatal.
Entre las incidencias se contabilizaron postes y árboles caídos, derrumbes, deslizamientos de rocas, bardas colapsadas y un socavón. Las autoridades mantuvieron recorridos de evaluación y atención en las zonas afectadas.
Lluvias afectan a ocho municipios
Las lluvias generadas por Simón provocaron reportes de daños en Acapulco, Chilpancingo, Eduardo Neri, Ayutla, Leonardo Bravo, Atoyac, Malinaltepec y San Luis Acatlán.
En Chilpancingo se reportaron, además del fallecimiento, inundaciones, árboles caídos, deslizamientos y el colapso de estructuras. Las autoridades recomendaron extremar precauciones en viviendas ubicadas cerca de laderas, taludes y muros de contención.
El huracán Simón alcanzó la categoría 2 durante el viernes 9 de octubre y mantuvo bajo vigilancia a Guerrero por sus lluvias intensas, con riesgo de nuevas inundaciones y deslaves en zonas bajas y montañosas.






