Las pick ups sumaron 194 mil 189 unidades vendidas en México entre enero y septiembre de 2026, un avance de casi 2% anual. En el mismo periodo, los autos compactos acumularon 182 mil 489 ventas, una diferencia que refleja el avance de las camionetas frente a uno de sus segmentos competidores.
El crecimiento también se observa en algunos mercados estatales: Hidalgo, Chihuahua, Baja California Sur, Chiapas, Michoacán, Oaxaca y Guerrero registraron una participación de pick ups superior a la de compactos y subcompactos. Su combinación de capacidad de carga y uso personal ayuda a explicar su atractivo, en particular fuera de las zonas más urbanizadas.
Una alternativa para el trabajo y el uso cotidiano
Las camionetas ofrecen una caja abierta para transportar materiales y mercancías, además de cabinas con espacio y amenidades para pasajeros. Esa doble función —laboral y recreativa— las vuelve una opción para quienes se desplazan por carretera o necesitan transportar carga.
La oferta también es amplia: el mercado mexicano cuenta con 84 modelos de pick ups, frente a 32 compactos y 36 subcompactos. Las SUV, sin embargo, mantienen la mayor variedad, con 253 modelos.
El financiamiento influye en la decisión de compra
Las mensualidades pueden reducir la diferencia que existe entre el precio total de una pick up y el de un compacto, aunque el costo final depende del modelo y las condiciones del crédito. Como referencia, el análisis citado en el reporte compara precios de alrededor de 650 mil pesos para una pick up y 300 mil para un compacto, y mensualidades aproximadas de 6 mil 200 y 5 mil pesos, respectivamente.
El avance de las pick ups no implica que hayan desplazado a todos los segmentos: las SUV siguen teniendo la mayor oferta de modelos. Pero la comparación de ventas con los compactos muestra cómo las necesidades de carga, el uso mixto y las opciones de financiamiento están reconfigurando las preferencias de los compradores.






