Kenia confirmó el 6 de octubre de 2026 su primer caso importado de enfermedad por virus Bundibugyo, una forma de ébola, después de que un ciudadano keniano que había vivido siete años en la República Democrática del Congo muriera en Nairobi. El paciente llegó a la capital keniana el sábado 3 de octubre tras viajar por carretera hasta Kampala, Uganda, y posteriormente tomar un vuelo hacia Kenia.
El hombre enfermó aproximadamente un mes antes de su llegada y recibió atención en varios hospitales de la República Democrática del Congo. Tras ser aislado y atendido en el Hospital de Nairobi, las pruebas confirmaron la infección; murió durante la noche del 5 de octubre y fue sepultado el 6 de octubre bajo protocolos de entierro seguro y digno.
El Ministerio de Salud de Kenia identificó a 28 contactos, entre ellos familiares y trabajadores sanitarios. Además, las autoridades buscan localizar a 23 pasajeros y cuatro integrantes de la tripulación que viajaron en el mismo vuelo procedente de Uganda.
Las personas consideradas contactos permanecerán bajo vigilancia y aislamiento durante 21 días, de acuerdo con las medidas anunciadas por las autoridades sanitarias. Kenia también elevó la alerta en sus puntos fronterizos para detectar posibles casos adicionales.
La Organización Mundial de la Salud informó que trabaja con el Gobierno keniano para reforzar la vigilancia, el rastreo de contactos, la prevención y el control de infecciones, así como la comunicación con las comunidades.
El brote se originó en la República Democrática del Congo
El caso registrado en Kenia está vinculado con el brote de enfermedad por virus Bundibugyo que continúa en la República Democrática del Congo. Uganda, país por el que transitó el paciente, declaró concluido su brote más reciente en agosto de 2026.
Las autoridades kenianas señalaron que habían analizado 267 muestras en cinco laboratorios nacionales desde mayo, antes de confirmar este primer caso. El seguimiento de los contactos y la vigilancia en fronteras serán las principales medidas para limitar una posible propagación.






