Ian McKellen dedicó un homenaje a Patrick Stewart, quien falleció a los 86 años, y recordó la amistad que ambos construyeron durante décadas dentro y fuera de los escenarios. Aunque en X-Men interpretaron a personajes rivales, Magneto y el Profesor X, en la vida real mantuvieron un vínculo cercano y duradero.
McKellen destacó que Stewart conservó hasta el final un fuerte vínculo con Yorkshire, Inglaterra, donde nació y creció. También lo describió como una persona directa, transparente y comprometida con expresar lo que pensaba y sentía.
El actor recordó que ambos comenzaron a consolidar su trayectoria hace aproximadamente medio siglo, cuando formaban parte de la Royal Shakespeare Company y buscaban abrirse camino como intérpretes. Desde entonces compartieron proyectos, escenarios y momentos importantes de sus vidas.
Entre las anécdotas evocadas se encuentra una conversación en una calle del centro de Londres, cuando McKellen aconsejó a Stewart reflexionar antes de aceptar el papel de Jean-Luc Picard en Star Trek. Stewart decidió asumir el reto y el personaje lo convirtió en una figura reconocida internacionalmente.
La amistad se volvió especialmente visible durante la producción de X-Men, estrenada en 2000. Ambos compartían caravanas contiguas durante las grabaciones, lo que les permitía pasar tiempo juntos, tomar el té y mantener una convivencia cercana detrás de cámaras.
Además de trabajar en X-Men, X2 y X-Men: La decisión final, participaron en otros proyectos relacionados con la franquicia. McKellen también ofició en 2013 la boda de Stewart con Sunny Ozell, quien lo acompañó durante sus últimos años.
El homenaje recuerda una relación que trascendió la rivalidad entre Magneto y el Profesor X. Para McKellen, Patrick Stewart fue un colega, un amigo cercano y una de las figuras más respetadas de su generación en el teatro, el cine y la televisión.






