La Fiscalía General del Estado de Nayarit investiga si el desplome de una aeronave utilizada ocasionalmente por el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero pudo estar relacionado con un posible atentado. El accidente ocurrió el domingo 4 de octubre de 2026 en la zona serrana de Ixtlán del Río, después de que el avión despegara de Tepic con destino a Aguascalientes.
La aeronave, un Cessna Citation I/SP con matrícula XB-BAR, fue localizada cerca de la comunidad de Los Mezquites. En el accidente murieron el piloto Óscar Quezada y el copiloto Ángel Ricardo Granados Vargas, quienes eran las únicas personas que viajaban a bordo.
La hipótesis de un ataque permanece abierta, pero las autoridades aún no determinan la causa del desplome. También se analizan otras posibilidades, como una falla mecánica o la intervención de factores externos.
La aeronave perdió contacto minutos después de despegar
De acuerdo con la información disponible, el avión despegó alrededor de las 16:00 horas del Aeropuerto Internacional Amado Nervo, en Tepic. Después de aproximadamente 18 minutos de vuelo modificó su trayectoria, aparentemente en dirección de regreso a la capital de Nayarit, y posteriormente desapareció de los radares.
Los restos fueron ubicados en una zona de difícil acceso de la sierra de Ixtlán del Río. Elementos de la Policía Estatal, Bomberos del Estado y cuerpos de emergencia acudieron al sitio, donde se estableció un perímetro de seguridad para preservar la escena.
La Agencia Federal de Aviación Civil participa en el procesamiento especializado de los restos y deberá aplicar los protocolos correspondientes, incluida la revisión de la caja negra. La Fiscalía estatal también dio vista a la Fiscalía General de la República por tratarse de un hecho relacionado con aeronáutica.
Información sobre vuelos oficiales forma parte de la investigación
La fiscal Ludmila Heredia Verdugo explicó que, durante la detención reciente de un presunto delincuente, fueron asegurados cinco teléfonos celulares que contenían información sobre vuelos de funcionarios estatales. Entre los datos localizados había matrículas de aeronaves, horarios y nombres de personas que las abordaban.
Según la funcionaria, Miguel Ángel Navarro utilizaba ocasionalmente la aeronave siniestrada. Por ello, la Fiscalía mantiene abierta la posibilidad de que el accidente esté relacionado con un intento de atentar contra el mandatario, aunque hasta ahora no existe una conclusión oficial que confirme esa hipótesis.
La autoridad también considera relevante que la zona del accidente ha sido identificada dentro de investigaciones sobre tráfico de armas y actividades de grupos delictivos. Además, se analiza la existencia de un video que aparentemente registra el momento del desplome.
Las investigaciones continuarán con el análisis de los restos, la información de inteligencia y los testimonios recabados en la zona. Será el desarrollo de las diligencias el que determine si la caída se debió a un accidente o a una acción deliberada.






