Estados Unidos expulsó el sábado 3 de octubre de 2026 a dos integrantes de la delegación iraní que participó en la Asamblea General de Naciones Unidas, luego de que permanecieran en Nueva York pese a una orden para salir del país una vez concluidas las actividades oficiales.
Los dos miembros fueron localizados todavía en la ciudad varios días después de que el Departamento de Estado solicitara la salida inmediata de la delegación. Uno abandonó Estados Unidos la noche del viernes 2 de octubre y el segundo partió durante la mañana del sábado.
La orden inicial también alcanzó al canciller iraní, Abás Araqchi, y al resto de la delegación que había viajado a Nueva York para asistir a la reunión anual de líderes mundiales. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, había dejado el país después de participar en la Asamblea General.
La medida ocurrió después de reuniones indirectas entre funcionarios estadounidenses e iraníes realizadas al margen de la Asamblea General. Los contactos buscaban avanzar en asuntos como la reapertura del estrecho de Ormuz, el fin del conflicto y la reanudación de las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
La salida anticipada de la delegación refleja el deterioro de la relación entre Washington y Teherán, mientras continúan los desacuerdos sobre las condiciones para retomar el diálogo diplomático. La decisión también se produjo en un contexto de esfuerzos de mediación de Catar para acercar las posiciones de ambos gobiernos.
Funcionarios iraníes han sostenido que la delegación salió de Nueva York conforme al itinerario que había comunicado previamente, mientras que la versión estadounidense señala que los dos integrantes expulsados ignoraron instrucciones para abandonar el territorio.






