El retiro de Prospera en 2019 se asoció con una reducción estimada de 12 puntos porcentuales en la matrícula de varones en edad de cursar bachillerato en localidades donde el programa tenía alta cobertura. El hallazgo forma parte del debate sobre el cambio de transferencias condicionadas a becas sin las mismas condiciones de asistencia escolar.
La cifra no representa una caída nacional de 12% ni implica que la matrícula haya disminuido en la misma proporción en todas las comunidades. Se refiere a una estimación para varones de edad correspondiente a educación media superior en zonas con alta presencia del programa anterior.
El cambio entre los programas
La estimación proviene de una investigación sobre el retiro de Prospera, programa de transferencias dirigido a hogares de bajos ingresos que incluía condiciones relacionadas con la asistencia escolar. El análisis comparó localidades con distintos niveles de cobertura antes y después del cambio.
El estudio también reportó que la reducción de la matrícula se concentró especialmente en los varones de edad de bachillerato y que el trabajo juvenil aumentó en ese grupo. Sus resultados describen efectos estimados en las zonas analizadas, no una medición directa de cada estudiante ni una explicación única de todos los cambios en la inscripción.
Montos y criterios de las becas actuales
Un comparativo de apoyos actualizado a pesos de 2026 señala diferencias entre Prospera y las becas Benito Juárez y Rita Cetina. En bachillerato, el apoyo Benito Juárez es de 9 mil 500 pesos anuales por estudiante; el valor actualizado de los apoyos de Prospera varía por grado y sexo, y el comparativo calcula reducciones de entre 25.8% y 42.1% frente a los montos actuales.
Las diferencias también dependen del nivel educativo y de la composición del hogar. En secundaria, Rita Cetina contempla un monto base y un apoyo menor por cada estudiante adicional de ese nivel; por ello, la comparación por alumno no equivale al total que recibe una familia.
Prospera concentraba sus transferencias en hogares de menores ingresos y condicionaba el apoyo a la asistencia escolar. El sistema actual amplía la cobertura, pero sus criterios de asignación y seguimiento son distintos. La estimación sobre matrícula pone el foco en cómo esos cambios pueden relacionarse con la continuidad escolar, especialmente entre adolescentes de comunidades con alta presencia del programa anterior.






