La Cámara de Diputados aprobó en lo general, el martes 6 de octubre de 2026, el dictamen para expedir la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, con 330 votos a favor y 122 en contra. La propuesta, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, busca promover el uso de transferencias, tarjetas, códigos QR, tecnología NFC y otros medios de pago digitales.
El proyecto avanzó a la discusión en lo particular y posteriormente fue enviado al Senado de la República para continuar con el proceso legislativo. Durante la sesión se presentaron 92 reservas y participaron 18 oradores, pero ninguna modificación fue aceptada.
Qué contempla la propuesta
La iniciativa plantea establecer un marco jurídico para ampliar la aceptación de pagos electrónicos y digitales en comercios, trámites y servicios públicos. Para ello, proveedores de bienes y servicios, así como autoridades de los tres órdenes de gobierno, deberán habilitar la infraestructura necesaria para recibir este tipo de operaciones.
El dictamen también propone crear el expediente digital ciudadano y reconocer herramientas como la CURP Digital para determinados procesos de identificación y contratación digital. Además, contempla que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público determine los sectores estratégicos y actividades relevantes en los que los pagos digitales podrían convertirse en la única forma de pago.
El presidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, Carol Antonio Altamirano, afirmó que la legislación busca modernizar los medios de pago, ampliar la inclusión financiera y facilitar las operaciones de personas, empresas y autoridades. También sostuvo que la aplicación gradual permitiría mejorar la seguridad, reducir costos y fortalecer los mecanismos de control y recaudación.
Oposición señala riesgos para negocios y usuarios
Durante el debate, legisladores de oposición cuestionaron que el proyecto no establezca criterios suficientemente precisos para definir qué sectores deberán aceptar únicamente pagos digitales. Advirtieron que esa facultad podría generar incertidumbre para las micro, pequeñas y medianas empresas.
También señalaron que el dictamen no detalla de manera suficiente los mecanismos para garantizar una implementación accesible e incluyente, particularmente en zonas con menor infraestructura digital. Entre las preocupaciones expuestas estuvieron los costos de terminales, conexión a internet, comisiones y protección de datos personales.
La discusión legislativa se desarrolló mientras el efectivo continúa siendo un medio de pago ampliamente utilizado en México. La propuesta busca reducir esa dependencia y aprovechar sistemas de transferencias y cobros digitales, aunque su aplicación dependerá de las reglas y decisiones que se definan durante el proceso legislativo.
Con la aprobación de la Cámara de Diputados, la minuta pasa al Senado, donde continuará su análisis antes de definir si el proyecto se convierte en ley.






