Christopher Saunders, exobispo de Broome, fue condenado el miércoles 7 de octubre de 2026 a seis años y seis meses de prisión por abusar sexualmente de dos jóvenes indígenas en Australia Occidental. Un jurado lo declaró culpable en agosto de 13 de los 19 cargos presentados en su contra por hechos ocurridos entre 2008 y 2019.
La sentencia fue dictada por el Tribunal de Distrito de Australia Occidental. Saunders, de 76 años, podrá solicitar la libertad condicional en febrero de 2031, mientras permanece bajo custodia desde su condena.
El proceso judicial
El exreligioso fue acusado de delitos cometidos contra tres denunciantes. Sin embargo, fue absuelto de seis cargos relacionados con un tercer denunciante y otros cuatro cargos vinculados con una persona menor de 13 años fueron retirados al inicio del juicio, que duró tres semanas.
Los fiscales sostuvieron que Saunders atraía a jóvenes indígenas a una vivienda propiedad de la Iglesia en Broome mediante reuniones en las que ofrecía alcohol y cigarrillos pagados con recursos de la institución. La diócesis se encuentra en la región de Kimberley, en el noroeste tropical de Australia.
La condena incluye un cargo de penetración sexual sin consentimiento y 12 cargos de agresión indecente, de acuerdo con la información difundida durante el proceso judicial.
Trayectoria e investigaciones
Saunders dirigió la diócesis de Broome desde 1996 hasta su renuncia en 2021. La jurisdicción abarca una extensa zona del Outback australiano, con una población aproximada de 50 mil habitantes y una amplia presencia de comunidades indígenas.
El Vaticano inició una investigación sobre el exobispo en 2022 y entregó sus conclusiones a la Policía de Australia Occidental al año siguiente. Las autoridades presentaron cargos formalmente en 2024.
Un reporte cuyas conclusiones fueron filtradas a medios australianos señaló que Saunders probablemente había agredido sexualmente a cuatro jóvenes indígenas y que pudo haber captado a otros 67 jóvenes y hombres. Esas referencias forman parte de la investigación eclesiástica y no equivalen a nuevas condenas judiciales.
Reacción de la Iglesia católica
Timothy Costelloe, presidente de la Conferencia Episcopal de Australia, afirmó que la sentencia reconoce la gravedad de los delitos y el impacto causado a las víctimas y sobrevivientes. También expresó su pesar por la traición de confianza cometida por un líder de la Iglesia.
La condena convierte a Saunders en uno de los clérigos católicos australianos de más alto rango sentenciados por delitos de abuso sexual. Su caso se suma a un escándalo internacional que durante años ha involucrado a instituciones católicas y autoridades eclesiásticas.






