Adolescentes y jóvenes adultos de Arizona forman parte de una red que consigue, roba y revende armas de fuego a compradores vinculados con cárteles mexicanos, de acuerdo con una investigación periodística publicada el 3 de octubre de 2026. Las operaciones se realizan principalmente mediante grupos cifrados de WhatsApp y canales de Telegram.
El reporte señala que los jóvenes, de entre 16 y 19 años, son estudiantes o exalumnos de secundaria del oeste de Phoenix. Algunos aseguraron que no trabajan para un grupo criminal específico y que sus principales motivaciones son obtener dinero, estatus y un sentido de pertenencia.
Durante la investigación fueron observadas transacciones de armas en tiempo real. Los adolescentes describieron la compra de pistolas y rifles de alto calibre, aunque también afirmaron que en algunos casos roban armamento para después revenderlo a intermediarios relacionados con organizaciones criminales.
Uno de los jóvenes, identificado con el alias de “El Güero”, relató que buscaba vendedores de armas en grupos de Telegram, negociaba los precios y concertaba encuentros en estacionamientos de Phoenix. También dijo que había utilizado billetes falsos para concretar algunas compras.
Funcionarios y exagentes estadounidenses consultados para el reportaje explicaron que los adolescentes pueden ser atractivos para las redes de tráfico porque suelen tener antecedentes penales limpios y, en caso de ser detenidos, podrían enfrentar consecuencias distintas a las de un adulto con historial criminal.
La investigación también documentó que algunas armas son adquiridas legalmente por jóvenes que cumplen con la edad mínima establecida en Estados Unidos o que se obtienen a través de redes sociales y contactos digitales. Posteriormente, el armamento puede ser entregado a compradores que lo trasladan hacia México.
El uso de aplicaciones de mensajería ha facilitado el contacto entre vendedores y compradores, de acuerdo con autoridades citadas en el reporte. Meta sostiene que sus plataformas no permiten la compra, venta o intercambio de armas, aunque los participantes describieron métodos para evadir esas restricciones.
El caso de una armería de Arizona aparece como un ejemplo adicional de las investigaciones estadounidenses sobre el suministro de armas a cárteles mexicanos. Laurence Gray, propietario de Grips By Larry, fue acusado en marzo de 2026 de intentar proporcionar apoyo material al Cártel de Sinaloa y al Cártel Jalisco Nueva Generación; se declaró inocente de los cargos.
El reportaje expone cómo las plataformas digitales, el acceso a armas y la participación de jóvenes con poca experiencia criminal están modificando las redes de tráfico entre Arizona y México. Las autoridades estadounidenses mantienen abiertas investigaciones sobre los intermediarios y los proveedores que participan en estas operaciones.






